Los Planetas
El Sol es una estrella de tipo-G de la secuencia principal y clase de luminosidad V que se encuentra en el centro del sistema solar y constituye la mayor fuente de radiación electromagnética de este sistema planetario.
Venus es el segundo planeta más cercano al Sol y recibe su nombre de la diosa romana del amor y la belleza femenina (Afrodita para los griegos). El motivo quizá sea la belleza de este planeta en los cielos terrestres, en especial observable al amanecer y anochecer (es el tercer objeto más brillante en el cielo después del Sol y la Luna). Sin embargo, este planeta no es nada romántico en realidad: se trata de un infierno con altísimas temperaturas, una atmósfera tóxica y vientos de gran velocidad
La tierra el tercer planeta del Sistema Solar es único y no solo por ser nuestro hogar. Un cúmulo de circunstancias especiales como su distancia al Sol, la existencia de atmósfera o la presencia de agua líquida han hecho que sea apto para la vida. Si estuviese más cerca del Sol las temperaturas serían demasiado altas y algo más lejos serían demasiado bajas para la vida. La atmósfera, por su parte, suaviza las temperaturas, las eleva con el efecto invernadero y nos protege de radiaciones nocivas del Sol. Y sin agua líquida no habría vida ya que esta se originó en los océanos. El 71 % de la superficie terrestre está cubierta de agua. Así, la temperatura media en nuestra superficie es de 14 grados que, sin el efecto invernadero, sería de unos -20.
Marte es el planeta rojo, un astro que ha despertado la curiosidad humana desde antiguo. Su nombre procede del dios romano de la guerra (Ares para los griegos) y se debe al color rojizo de su superficie, el mismo que el de la sangre con la que disfrutaba ese dios. Es un planeta que siempre ha fascinado y se creyó en su día que había canales en su superficie y, por tanto, civilización, lo cual resultó ser erróneo. En realidad es un desierto frío (temperaturas medias de -55 grados) cuyo paisaje es muy parecido al de muchos desierto.
Jupiter es el primero de los planetas exteriores, un gigante que, a pesar de estar muy lejos de la Tierra, puede ser visto con solo unos buenos prismáticos, apreciando su disco y cuatro de sus satélites (es el cuarto astro más brillante en nuestros cielos). Su nombre hace referencia al rey de los dioses de la mitología grecorromana (Zeus para los griegos). Su tamaño preeminente hace que los antiguos le dieran por lógica el nombre del principal dios del panteón, aunque en realidad sea solo algo más grande que Saturno.
Saturno es el planeta más fascinante para muchos debido a sus impresionantes anillos. Su nombre se debe al dios romano del tiempo (asimilable al griego Cronos), padre de los dioses olímpicos, y quizá por ello se le dio ese nombre al ser “vecino” de Júpiter. Como este, tiene temperaturas medias muy bajas de unos -180 grados. Sus anillos están compuestos por fragmentos de roca y hielo y, a pesar de su aspecto, son muy finos: apenas miden un kilómetro de grosor. Son miles de anillos agrupados en tres grupos.
Urano fue descubierto en 1781. Su nombre se debe al dios del cielo, Urano, padre a su vez de Saturno y abuelo de Júpiter, motivo por el que se le dio ese nombre. Está cubierto por una espesa atmósfera de hidrógeno, helio y metano
En cuanto a Neptuno, su intenso color azul no tiene nada que ver con océanos pero sí fue debido a ello por lo que fue nombrado en honor al dios romano del mar (Poseidón para los griegos). Como todos los gigantes gaseosos, su superficie corresponde con las capas más externas de su gruesa atmósfera. Su composición es muy similar a la de Urano.
Plutón, designado Pluto, es un planeta enano del sistema solar situado a continuación de la órbita de Neptuno, descubierto por Clyde Tombaugh el 18 de febrero de 1930. Su nombre se debe al dios mitológico romano Plutón
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